Si bien en la normativa boliviana la pena máxima para un feminicida es de 30 años, los últimos casos hacen meditar sobre otras alternativas para sancionar este delito, una de esas es la posibilidad que el Estado cree otras normas, planteó la activista del Observatorio para la Exigibilidad de los Derechos de las Mujeres, Eulogia Tapia, al expresar su dolor por lo sucedido en los últimos días con los feminicidios de Valeria Mercado y Wilma Fernández.
“El estado debería crear otras sanciones. No se puede tolerar que sigan muriendo jóvenes, mujeres jóvenes”, afirmó en la entrevista con Liderazgo de Mujer.
Es tan fácil “cómo pueden (los feminicidas) determinar la muerte de una mujer”, al margen de las leyes que existen en Bolivia, dijo.
La primera en ser encontrada fue Valeria Mercado, al interior de un tanque de agua que fue camuflado como una lavadora. Su deceso se haría producido el 11 de marzo luego de tener una discusión con su expareja, ahora detenido preventivamente.
El otro lamentable hecho de Wilma Fernández cuyos restos fueron hallados en un barranco sobre el camino a Coroico. El presunto autor fue una de sus parejas con quien tenía algún tipo de vínculo sentimental.
Estos dos casos motivaron para que Eulogia Tapia exprese su dolor, ante tantos casos de mujeres asesinadas que deben obligar a tomar algún tipo de medidas.
“Parece que vivimos en una especie de selva donde no hay leyes”, dijo al mencionar el cuidado que deben tener las mujeres de la persona “que dice nos ama”.
Ambos casos fueron en flagrancia, expresó, y por ello planteó la necesidad de endurecer la normativa contra estos sujetos que no miden consecuencia en acabar con la vida de una mujer.
“Estas cosas duelen mucho”, expresó Tapia al mencionar que en estos casos los presuntos autores no aceptaron el rechazo, insisten y sucede lo que nadie quiere, la muerte de una mujer.
Instó en que cada persona, sea varón o mujer, tiene todo el derecho de tener una relación, “pero no por ese tema nos van a maltratar o matar”.
Consideró que estos dos últimos casos de feminicidio enseñan que las mujeres, en especial, deben cultivar el autocuidado. “No salir con desconocidos o persona violenta”.
Tapia recordó que quienes sufren de estos hechos son los familiares y más aún los hijos, por eso consideró necesario que el Estado asuma la responsabilidad para defender a las familias que perdieron a una hija o madre.
En muchos procesos, dijo, los familiares se quedan en la miseria debido a los gastos que deben costear durante los procesos, donde en vez de defender a las víctimas, en la mayoría de los casos favorecen a los sindicados.
Finalmente, llamó la atención del papel de los medios de comunicación, y pidió que deben dejar de difundir programas violentos, muchos de los cuales son los motivantes para el accionar irritable de niños y adolescentes.
Foto: Liderazgo de Mujer


