La familia en vez de ser un lugar seguro para los menores de edad se ha convertido en un ámbito de violencia y ello se refleja en los casos que se registraron en el último año de pandemia, afirmó la experta en temas de infancia y oficial de Difusión y Protección de Plan Internacional, Doris Baldivieso.
“Nos ha sorprendido como se ha acrecentado la violencia en el tiempo de la pandemia, y no debía ser así, porque pensamos que la familia es el lugar más seguro, pero no porque han subido los casos”, dijo en la entrevista con Liderazgo de Mujer, oportunidad en que dio a conocer el resultado de estudios e investigaciones realizadas en el último año.
Hizo referencia a datos estadísticos que reflejan la situación de la infancia en Bolivia en este último año. En 2020 hubo 51 feminicidios y 108 casos de violencia infantil, en seis meses, “y hasta marzo de 2021 la Fiscalía del Estado ha registrado 5 infanticidios y 282 casos de violencia contra niño, niña y adolescente”, agregó.
“Este tiempo ha sido de bastantes retos y desafíos, porque toda nuestra implementación ha estado preparada para una interacción directa, sin embargo, con la cuarentena rígida no se permitió porque se cerraron las escuelas y nuestros hijos tuvieron que migrar a lo digital, ser creativos. Por eso buscamos los medios y plataformas para continuar con esta labor”, afirmó.
Para consolidar ese trabajo, indicó, se hicieron estudios, cuestionarios e investigaciones para darse cuenta que había esa situación, durante el tiempo en que fueron encerrados se les quitó su espacio propio, y en muchos casos vivieron violencia en su casa. “Hicimos encuestas para ver cómo les trataba en la pandemia y de ahí sacamos los datos”.
Para Baldivieso ese fue el camino para que muchos jóvenes encuentren refugio en los medios digitales, que al mismo tiempo de ser una oportunidad para acceder a un sinfín de opciones y oportunidades para comunicarse; también se ha convertido en una oportunidad para los acosadores y tratantes.
Se demostró que muchos menores que no encuentran atención o cariño en su familia buscan otras opciones que las encuentran en las redes sociales donde los “asechadores” los hallan como presa fácil.
“En su casa no se sienten escuchados o queridos y buscan amistades en las redes sociales con quien concilian y caen en el delito de la Trata y Tráfico, sostiene una relación por cierto tiempo y en silencio”, indicó al mencionar que muchos de los encuentros terminan con violencia para los menores.
Recomendó que los padres deben tomar nota de este tipo de situaciones y enterarse de las relaciones que tienen sus hijos con sabiduría, es decir, con la debida atención que deben tener a sus hijos y hablar sobre los peligros que tiene el uso de las redes sociales.
Otro tema de mucha preocupación son los embarazos precoces, en especial donde las mujeres jóvenes resultan las víctimas porque truncan su futuro por dedicarse al cuidado de su hijo.
“Muchas jóvenes quedan embarazadas de una relación por la imprudencia sexual, o de embarazos provocadas por el tío, el abuelo, y eso es por el abuso de poder”, apuntó.
Dijo que cuando una joven se embaraza su vida cambia porque no les permite continuar sus estudios y todo el peso de la crítica de la sociedad recae sobre ellas.
Puso como ejemplo de lo que sucede en el campo donde muchas niñas no terminan la escuela por su condición de mujer, de elegir una carrera, porque viven en una sociedad construida desde el machismo, acotó.
Por ello, dijo falta de generar políticas públicas con presupuesto, como es el caso de las defensorías “y sería importante trabajar con la Escuela de Padres, trabajar en alianzas con el Estado es una lucha constante para que el Estado sea garante”.


