La Delegada Defensorial de La Paz, Teresa Subieta, identificó cinco características para sostener que los sucedido en noviembre de 2019 fue un Golpe de Estado, además de sostener que el gobierno que se instauró cometió una serie de agresiones y vulneraciones de los derechos humanos.
“Es doloroso retrotraer en el tiempo con el Golpe de Estado que lo denuncié el mismo día que usurparon el Palacio de Gobierno y para sostener aquello identifco cinco características de esos sucesos”, dijo en la entrevista que concedió a Liderazgo de Mujer.
El primero, es cuando se incendiaron los centros electorales de partamentales. Aquello ocurre el 21 de octubre de 2019 donde civiles atacan los TEDs de potosí, Chuquisaca, Beni y luego el de Santa Cruz. Luego siguen el mismo camino los de Oruro, de Cochabamba se evita por el resguardo que se tomó, al igual que el de Cobija.
El seguno punto, es cuando Fernando Camacho vino a La Paz para entregar una carta al entonces presidente Evo Morales. “Ese es un síntoma de derrocar al Gobierno”, y ante denuncias contra su seguridad se procede a resguardarlo.
Tercero, es la quema de los domicilios de los deputados y senadores del MAS para que renuncien a sus cargos, en especial los que estaban en la línea sucesoria.
La cuarta característica, son las amenzas de muerte y secuestro de familiares de los legisladores que estaban en la linea sucesoria en caso de renuncia de los Jefes de Estado.
La quinta característica, tiene que ver con el pedido de rencuncia de las Fuerzas Armadas y Policía, además de otras instituciones, además de las amezasas de muerte que sufrió el propio expresidente Evo Morales cuando era trasladado al Chapare. “se ofreció dinero al piloto para que cometa el crimen”.
“Fue brutal la violencia con el que actuaron en el gobierno de Jeanine Áñez”, dijo Subieta al rememorar como salieron los mlitares y policiales a disparar contra la población de El Alto que bajó desde esa ciudad.
Lamentó que los grupos de choque y los bloqueadores estaba conformados pos fundionarios de la Alcaldía Municipal. “Los ví desde la ventada que teníamos en una oficina en la Mariscal Santa Cruz. Ellos mantuvieron la movilziación”, afirmó.
Cuestionó también la persecusión y violación de los derechos huanos que fue víctima mucha gente, a quienes les endilgaron acciones de terrorismo.
Lo pero de todo, dijo, fue cómo efectivos policiales en la Plaza Murillo se sacaron los marbetes que tenían en su uniforme la tricolor y la wiphala las cortaron y quemaron. Luego recordó que fueron los mismos uniformados que quemaron la wiphala lo que generó una serie de protestas y manifestaciones, una de ellas, que venía desde Chasquipampa fue cercada y reprmida donde hubo vñictimas fatales y vulneración de derechos.
Además recoró que en esos días ella y su familia fue víctima de represción porque una de sus hijas fue aprehendida con acusaciones falsas. “Se vengaron y me defenestraron con lo que le pasó a mi hija”, dijo y evitó dar mayores detalles.
“El sufrimiento del pueblo ha sido terrible y por eso tenemos que tener memoria y no olvidar lo ocurrido”, acotó.


