Edgar Dávila sugiere aprender a resolver los problemas

by Liderazgo de Mujer

entrevista

Ante los constantes casos de violencia que se ejercen contra niños, niñas, adolescentes y las propias mujeres es que se hace necesario que la base del cabio de conductas debe ser la educación, así como de aprender a resolver los problemas para no generar más violencia.

Así lo sugirió este lunes el comunicador social e investigador por los derechos de los menores en Bolivia Édgar Dávila, que hizo era recomendación en la entrevista que concedió al programa Liderazgo de Mujer.

“Los niños son el reflejo de los adultos”, dijo al mencionar que ese es el primer paso para identificar las conductas violentas, por eso es necesario “trabajar en la mejor forma de regularnos” (a pesar de que en muchos casos está el consumo de alcohol o drogas que cambia a las personas y se generan esos comportamientos).

Por eso es necesario “buscar soluciones a esos conflictos” y para ello es necesario “autorregularnos” que es la capacidad de autocontrol; lo otro es seguir la línea violenta sin saber que con un mal golpe proporcionado se puede ocasionar un feminicidio, infanticidio o la muerte de un varón.

Por ello recomendó, especialmente a los padres y madres de familia saber identificar esas “señales” y ser perceptivos ante las reacciones que tienen los hijos en relación a su conducta.

Demandó que las instancias encargadas de frenar los niveles de violencia actúen para controlarlos y acompañada de la educación lograr mejores ciudadanos a partir de la formación que se les debe a dar a nuestros hijos. “Podemos enseñar comportamientos adecuados para tener una sociedad más sana y abierta, una sociedad que sea menos agresiva”.

Insistió en que la formación de otros seres humanos es compleja, “no hay manual o reglas, por eso sugirió emular modelos de crianza positiva que es fundamentalmente en trabajar en la diferencia del bien y el mal, “cómo resolver problemas construir valores y en especial manejar los sentimientos”.

Lamentó que en el actual proceso de formación está inundado de mucha violencia que no se mide y reiteró la necesidad de “Aprender a resolver los conflictos”.

“Cuando en el hogar se ejerce violencia no medimos esas consecuencias, por eso hay que medirse en una disciplina positiva para poder administra nuestras emociones”, dijo al mencionar que en muchos casos las personas llevan emociones reprimidas explotan y eso generan casos de violencia que muchas veces pueden culminar con un feminicidio.

Dijo estar convencido que una crianza positiva puede ayudar a un desarrollo integral de las personas y como eso tiene sostenibilidad y continuidad, mejora el comportamiento del sujeto en beneficio de su entorno.

“Lastimosamente dentro el ciclo de l violencia uno tiene que saber manejar sus emociones podrá encarar el problema”, indicó al mencionar que en un trabajo realizado evidenciaron como se genera hábitos violentos cuando en el hogar se registró un problema de infidelidad, por ejemplo, los niños lo recuerdan y existe el peligro que a futuro esa imagen se transforme y convierta al niño en un sujeto violento.

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