Por Marcia Morales
Para (Rafael) Archondo, ni el Ejército ni la Policía fueron protagonistas en los sucesos de noviembre de 2019. ¿Por qué ignora el motín policial del 8 de noviembre?, ¿por qué ignora la ´sugerencia´ de renuncia de las FF.AA. el mismo 10 de noviembre, minutos antes de que renuncien Presidente y Vice Presidente?
¿Qué lo hace concluir, de las posteriores afirmaciones de las exautoridades, que su renuncia fue simplemente ´voluntaria´ y que por tanto no fue un golpe de Estado?
¿Víctor Borda renunció ´voluntariamente´ a cambio de que secuestradores liberen y dejen de vejar a su hermano que estaba de rehén varias horas?
¿Evo y Álvaro renunciaron ´voluntariamente´ luego de conocer que quemaron casas de autoridades, familiares y simpatizantes o militantes partidarios?
El Poder Político en un país está respaldado por las fuerzas del orden (Policía y FF.AA.). El Estado de Derecho y vigencia de las garantías constitucionales debe ser resguardado por estas dos fuerzas.
Antes de las renuncias, éstas fuerzas del orden obedecían a Evo, Álvaro, Adriana y Víctor Borda, autoridades legales en ese momento?
¿Por qué la Policía protege el desplazamiento de Camacho en La Paz, desde el 6 de noviembre, escoltándolo incluso el 10 de noviembre a la Plaza Murillo, reuniéndose con él en la UTOP y escoltándolo para que ingrese libremente a Palacio de Gobierno sin que haya renunciado Evo, ni las demás máximas autoridades del país? ¿Evo o alguna de sus autoridades ordenó esta protección y escolta?
¿Por qué el Jefe de la Casa Militar le abre las puertas de Palacio de Gobierno a Camacho estando todavía Evo Morales como Presidente del país?
¿Evo ordenó a las FF.AA. este extremo? ¿Las FF.AA. y la Policía seguían bajo las órdenes de las máximas
autoridades del país?; ¿seguían cumpliendo su mandato constitucional?
¿Puede afirmar Archondo o alguien que antes de las renuncias de estas autoridades, las fuerzas del orden seguían bajo su mando?
¿Y luego de las renuncias qué podemos decir? Luego de la renuncia de Evo y las demás autoridades llamadas a la sucesión constitucional, ¿siguieron cumpliendo su mandato hasta que se
desarrolle el procedimiento constitucional correspondiente para que asuma un nuevo Presidente en el país?
Aquí nos sirve de ejemplo lo sucedido con la última renuncia de Carlos Mesa en junio de 2005, que también recuerda Archondo.
En ese momento, tanto FF.AA. como Policía cumplieron su mandato: siguieron obedeciendo a la autoridad renunciante ‚-Mesa- hasta que asumió el nuevo Presidente ‚-Veltzé-, 3 días después de la renuncia de Carlos Mesa.
En esos días, FF.AA. y Policía incluso resguardaron la seguridad de los representantes del soberano (parlamentarios) para que se desplacen a Sucre y puedan viabilizar una sucesión constitucional. En ese tiempo también había convulsión social, una convulsión tan fuerte que el entonces Presidente del Senado tuvo que convocar a Congreso en la ciudad de Sucre; y en ese entonces Policía y FF.AA. desplegaron un operativo que -una madrugada, en buses eludiendo barricadas y bloqueos- llevó a los parlamentarios al aeropuerto y los hizo llegar a salvo a Sucre.
En ese entonces, los sectores movilizados -como bien lo recuerda Archondo- también exigían la renuncia de Vaca Diez y Cossío, pero a ninguno se le quemó la casa, a ninguno le vejaron a su hermano; Policía y FF.AA. resguardaron, obedecieron y viabilizaron la instalación del Congreso y la debida sucesión constitucional. En ese entonces, la renuncia de Vaca Diez y Coss√≠o, exigida por los sectores movilizados, fue negociada, acordada y viabilizada al interior del Congreso Nacional, entre los legítimos y legales representantes del pueblo soberano, no con pistola en mano, no quemando su casa y la de sus familiares, no tomando rehenes y amenazar con quemarlos vivos; hay una pequeña pero gigantesca diferencia entre estas renuncias. Fue Vaca Diez, como autoridad, quien convocó al Congreso, quien decidió convocarlo en Sucre. Fue el Congreso quien consideró y aprobó las renuncias y efectivizó la sucesión constitucional.
En junio de 2005, FF.AA. y Policía cumplieron su deber constitucional, siguieron obedeciendo a las autoridades, incluso renunciantes, hasta su debida y legal sustitución.
En noviembre de 2019 el Presidente y Vicepresidente renunciantes tuvieron que internarse en el monte para proteger su vida, mientras que Policía y FF.AA. desplegaron la seguridad y protección Presidencial (la llamada Cápsula Presidencial) para la segunda vicepresidenta del Senado
y para las cabezas de los sectores sociales movilizados (Camacho y Pumari).
¿Por qué la Policía no garantizó la seguridad de Víctor Borda, que desde las 9 de la mañana de ese 10 de noviembre tenía a su hermano de rehén y tuvo que renunciar 4 horas después para que no lo quemen vivo?
¿Por qué Policía y FF.AA. no garantizaron la seguridad de los renunciantes hasta viabilizar la debida sucesión constitucional?
En noviembre de 2019, Policía y FF.AA. protegieron, resguardaron y obedecieron a Camacho, Pumari, Tuto Quiroga, Añez. Y ninguno de estos señores tenía autoridad de mando legal sobre ellos y sus instituciones.
Que estas autoridades digan que renunciaron para viabilizar la paz en el país ¿es morir por su propia boca?
Para que Archondo no los mate después por sus “lúcidas palabras” ¿debieron seguir como autoridades sin renunciar hasta que un hermano sea quemado vivo? ¿o debieron Evo y Álvaro seguir sin renunciar, y gritar esa noche desde el monte que ellos seguían siendo las máximas autoridades del país?, ¿o tal vez debieron quedarse en ese aeropuerto y esperar a ser linchados? ¿Adriana debía decir que ella no renunciaba e intentar ingresar a Plaza Murillo sin resguardo ni protección militar o policial para ser vejada antes de llegar a cualquier puerta? ¿debieron todos ellos ignorar toda esa incontrolable violencia en las calles?, ¿ignorar que no tenían ya posibilidad real de pararla?, ¿ignorar también que no contaban con la debida obediencia de las fuerzas del orden del país?, ¿debieron dejar que se desate una guerra fratricida en el país antes que renunciar a sus cargos?
¿Renunciar apelando a la paz es ahora morir por su propia boca? Esas renuncias, en esos extremos momentos, fueron una última opción personal por la vida. Afirmar lo contrario es simplemente grotesco.
(Para leer la nota de Rafael Archondo ingrese al siguiente enlace)
Crédito foto: La Razón


