Por Eliana Gutiérrez*
El 4 de octubre se llevó adelante la cumbre de los cívicos en la ciudad de Santa Cruz. Un evento que tiene entre sus más desvergonzados asistentes a Carlos Mesa Quisbert, Samuel Doria Medina, Tuto Quiroga, Amparo Carvajal, Carolina Rivera y todo el clan delincuencial del Comité Pro Santa Cruz, junto al gobernador Luis Fernando Camacho.
Este movimiento con estos personajes otrora golpistas, nuevamente pretenden desestabilizar al país y sumirlo en el desorden y caos. Para estos desechos políticos las víctimas de las masacres de Sacaba y Senkata no tienen ningún valor, ya que buscan la exoneración de los golpistas, la liberación de la dictarora Yanine Añez, de los terroristas de la resistencia juvenil cochala y otros detenidos por corruptos.
Piden que se deje sin efecto la ubicación de peligrosos asesinos incrustados en la policía y las fuerzas armadas.
Considero que hacer un paro para proteger a personajes oscuros y que provocaron tanto dolor en nuestro país, es la estupidez más grande que va contra las mayorías que desidio trabajar y darle el hombro al desarrollo y progreso, un pueblo que a duras penas repone su economía luego que el gobierno golpista junto a la pandemia provocaron grandes pérdidas humanas y materiales.
Un otro argumento que manejo la cumbre se relaciona a la ley de ganancias ilícitas, una ley que fundamentalmente afecta a los grandes ricos que hacen sus fortunas a partir de negocios ilicitos como el narcotráfico, trata y tráfico, venta de órganos, tráfico de tierras y otros.
Curiosamente estos mismos señores golpistas nuevamente van detrás de la forma como frenar está ley para que sus actividades ilegales sean protegidas por el Estado y este tenga que dar la espalda permitiendo que lo que destruye una sociedad sea parte de la construcción de la fortuna de unos pocos.
Pero la respuesta no se dejó esperar, y lo bueno se debe aplaudir, las autoridades del Beni el Gobernador Alejandro Unzueta y el honorable alcalde Cristhian Cámara fueron directos y concretos en su exposición, al tomar la palabra desde el Beni y decirles sus verdades al crimen organizado que hizo su sede en el departamento de Santa Cruz.
«Bolivia no puede parar para proteger al criminales que son parte de la mafia internacional».
Porque parar es dar carta blanca a grupos terroristas como la resistencia juvenil cochala, la resistencia cero, la unión juvenil cruceñista para que sigan sembrando terror instaurando actividades racistas en los diferentes departamentos del Estado Plurinacional de Bolivia.
Ir al «paro cívico», es permitir que asesinos de la talla de Añez salgan libres de las cárceles, es darle legalidad a las masacres dentro de nuestro territorio.
Parar es permitir que lo ilícito se legalice y actividades como el narcotráfico, la trata de personas, venta libre de órganos, venta de tierras indígenas sea común en nuestro diario vivir…
Los bolivianos nos construimos en el día a día, hoy trabajamos para el pan de mañana de nuestros hijos.
*Psicóloga y analista política


