“Lo que he vivido en la cárcel no se lo deseo a nadie”, aseveró la directora del Servicio General de Identificación Personal (Segip), Patricia Hermosa, exjefa de gabinete del entonces presidente Evo Morales, quien fue presa política del régimen de Jeanine Áñez durante siete meses desde fines de enero de 2020.
El 31 de enero de 2020, Hermosa fue capturada por efectivos policiales con los documentos del expresidente Evol Morales cuando se disponía a tramitar su eventual candidatura como senador o diputado por el Movimiento Al Socialismo (MAS), informó la agencia estatal ABI.
“Cuando me detuvieron no tenían una orden de aprehensión. La señora Áñez tenía una orden de aprehensión”, manifestó en una entrevista con Bolivisión.
En la entrevista afirmó que con su persona se cometieron abusos y vulneración a sus derechos humanos durante su aprehensión policial y detención preventiva en la cárcel de Obrajes, donde durante un mes no tenía el derecho de ponerse zapatos.
“Me tuvieron con chinelas a pesar de que llovía. El primer mes me dijeron, por ser reclusa nueva, que tenía que cargar todo lo que llegaba, quintales de papas, quintales de harina, de arroz, todo eso estando embarazada”, relató Hermosa, quien perdió a su bebé en gestación.
Hermosa sufrió torturas en la cárcel a pesar de su estado de gravidez, fue encerrada con candado 40 días sin derecho a nada, con el pretexto de que tenía COVID-19.
“Pero no me voy a victimizar”, dijo en la entrevista la quien fuera en su momento Jefa de Gabinete del expresidente Morales.
“Nunca tuve COVID. En realidad, fue por esta campaña de las redes sociales, me decía la gobernadora de la cárcel que yo estaba incentivando eso, pero ni siquiera tenía acceso a computadora, a teléfono, a internet”, dijo.
Indicó que en los 40 días no recibió visita alguna, tampoco podía salir a la cancha de la cárcel a comprarse comida. Fue encerrada en compañía de mujeres condenadas a 30 años de presidio quienes al no tener nada que perder la hostigaban y le decían que pedirían su traslado a otro recinto carcelario porque era una molestia entre las internas.
“En el lugar donde estuve, en la enfermería, hubo tres personas que salían, que por mi culpa también fueron encerradas, me decían que estaban encerradas por mi culpa, tenía miedo de que me hicieran algo. Y otras personas que mataron, podían salir a la cancha y a comprarse comida, y yo no podía salir”, señaló.
Su experiencia en la cárcel, motivó para que Hermosa se pronunceó, en pasados días, respecto a la detención de Áñez por los delitos de terrorismo, conspiración y sedición.
“No te preocupes. En Estado de Derecho tú tendrás acceso a la salud, a ti te darán auxilio en una emergencia. Podrás acceder a duchas, a alimentarte el momento en que sientas hambre y muchas otras cosas más que a mí me negaron. Dios es justo”, escribió en su cuenta de Twitter.


