Epidemia de sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes en Bolivia

by Liderazgo de Mujer

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En el país se ha identificado una obesidad mayor a la media nacional en Tarija con 45,6 por ciento; Santa Cruz con 44,9 por ciento; Pando con 41,2 por ciento y Cochabamba con 34,7 por ciento. Por ello en Tarija hay una incidencia de diabetes alarmante: casi 7 de cada 10 niños tiene algún grado de diabetes. El problema es que el sobrepeso y la obesidad pueden acarrear enfermedades crónicas, cardiovasculares y renales, además de los problemas psicológicos que conlleva ser gordo.

Viernes 23 de octubre de 2020.- Niño gordito no es sinónimo de niño saludable y, más bien, puede ser síntoma de una malnutrición. El hecho alarma y por eso el Gobierno ha declarado “epidemia nacional de malnutrición por exceso (sobrepeso y obesidad) en Bolivia”.

El Ministerio de Salud emitió, el 14 de octubre, la Resolución Ministerial 442 que declara la epidemia. La norma se sostiene en los resultados de un estudio realizado por el Postgrado en Ciencias del Desarrollo (Cides-UMSA) en los nueve departamentos, con apoyo de Unicef.

Aunque la investigación no se ha hecho pública, al anunciar la existencia de la epidemia se lanzaron algunos datos: la malnutrición por exceso es del 35,6 por ciento entre personas de 5 a 18 años de edad, registro que “ubica a Bolivia entre los países de mayor prevalencia de la región”. En América Latina y el Caribe la media es del 30 por ciento.

Los otros datos muestran que el 21.9 por ciento de los menores tiene sobrepeso, el 11,1 por ciento tiene obesidad y el 2,2 por ciento presenta obesidad severa.

COMIDA CHATARRA

La nutricionista Rita Saavedra dice que los hábitos alimentarios de la población han cambiado desde inicios de este siglo. El patrón actual es el consumo de la comida chatarra y de los alimentos ultraprocesados que hacen engordar, pero no alimentan porque están vacíos de nutrientes y tienen un alto contenido en grasas, sal y/o azúcar.

“He estado en comunidades alejadas de Cochabamba, Potosí y Chuquisaca, allí donde no llega el minibús, sí llega la salchipapa… El problema es mayor en las ciudades, pero esa es la lógica. Me he encontrado con lugares donde hay trueque, se está empezando a cambiar el maíz por sopa Maruchan”, explica.

DEPARTAMENTOS CON SOBREPESO

Sobre los lugares donde se ha identificado una obesidad mayor a la media nacional, están Tarija con 45,6 por ciento, Santa Cruz con 44,9 por ciento, Pando con 41,2 por ciento y Cochabamba con 34,7 por ciento. Potosí está en el otro extremo con tan solo 19,1% de malnutrición por exceso.

En coincidencia con esas cifras, Rita Saavedra explica que en Tarija hay una incidencia de diabetes alarmante: casi 7 de cada 10 niños tiene algún grado de diabetes.

El problema es que el sobrepeso y la obesidad pueden acarrear enfermedades crónicas, cardiovasculares y renales, además de los problemas psicológicos que conlleva ser gordo.

Paradójicamente, dice Saavedra, la misma sociedad que ha convertido al pollo a la broaster en la cena familiar estigmatiza a las personas con sobrepeso porque salen de los cánones de belleza comercial.

«He estado en comunidades alejadas de Cochabamba, Potosí y Chuquisaca, allí donde no llega el minibús, sí llega la salchipapa»Rita Saavedra, nutricionista

EL MUNDO DE LAS GOLOSINAS

La falta de un empleo digno o la informalidad del empleo son algunas de las causas de ir a comer en la calle y barato. Los platos que se encuentran a precios bajos tienen un alto componente de carbohidratos (arroz, fideo, papa, chuño, yuca) y frituras (chicharrones, hamburguesas, salchipapas, pollo frito).

La oferta barata también juega un papel perjudicial, así lo comprobó el estudio que hizo Fundación Tierra el año 2017 en Santa Cruz de la Sierra, donde las ofertas de platos en 2×1 empujaban a las personas a comer con más frecuencia fuera de la casa e incluso a diario.

En el caso de los niños, Rita Saavedra explica que “el mundo de las golosinas se ha vuelto en una ayuda perversa de las mamás”, y describe la fotografía en redes sociales de una madre joven dando una gaseosa a su wawa y a otro cuadro más común: niños en el aguayo con un chupete de caramelo en la boca.

Los hábitos alimenticios y la dieta realmente han tenido un cambio en los últimos 20 años. Saavedra dice que en los años 80 promovió desayunos escolares en la ciudad de El Alto porque entonces la desnutrición infantil era el problema prevalente.

«El mundo de las golosina se ha vuelto en una ayuda perversa de las mamás»Rita Saavedra, nutricionista

Ahora la situación es radicalmente diferente, hay malnutrición pero por exceso. La nutricionista señala que el perímetro de las escuelas y colegios tiene una sobreoferta de golosinas y comida chatarra en los kioskos de los gremiales, y no hay autoridad que haga cambiar ese criterio a los propios porteros de las escuelas que manejan el comercio dentro de los establecimientos.

El sobrepeso y la obesidad tienen causas económicas, sociales y políticas que también darían tela que cortar. Saavedra, que a la vez es activista antitransgénicos, explica por ejemplo que ya existen estudios sobre el impacto de los plaguicidas en el funcionamiento de las glándulas y la interrupción del metabolismo adecuado del organismo humano.
Diabetes y Covid-19

Según la Federación Internacional de la Diabetes, aquellas personas que tienen diabetes, enfermedades cardíacas y asma parecen ser más vulnerables a enfermarse gravemente con el virus Covid-19. Cuando las personas con diabetes desarrollan una infección viral, puede ser más difícil de tratar debido a las fluctuaciones en los niveles de glucosa en la sangre y, posiblemente, la presencia de complicaciones de la diabetes. Parece que hay dos razones para esto. En primer lugar, el sistema inmunitario se ve comprometido, lo que dificulta la lucha contra el virus y probablemente conduce a un período de recuperación más largo. En segundo lugar, el virus puede prosperar en un entorno de glucosa elevada en la sangre. (Guardiana)

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