Onu Mujeres destaca rol de las mujeres rurales que conviven con la Pachamana

by Liderazgo de Mujer

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Las mujeres rurales tienen un papel crucial en la preservación del medio ambiente, debido a que dependen directamente de éste, las mujeres aprendieron a adaptarse y a responder a transformaciones sociales, físicas, químicas y biológicas que a lo largo del ciclo vital enfrentan; sin embargo, y en respuesta a los efectos del cambio climático, esta adaptación se ha vuelto más versátil y creativa, destaca un pronunciamiento de Onu Mujeres.

Las firmantes del documento, la jefa de la Oficina de ONU Mujeres en Bolivia y de la Oficial a Cargo de FAO Bolivia Rosse Noda, destacan que las mujeres rurales y agricultoras representan más de un cuarto de la población mundial , y casi un tercio del empleo femenino se concentra en la agricultura en el mundo. En América Latina y el Caribe, 58 millones mujeres viven en zonas rurales

En Bolivia, más de 2.5 millones de personas están ligadas a unidades productivas agrícolas. En ese contexto, el 85,7% de las mujeres rurales trabajan en la agricultura y la pecuaria, cumpliendo un rol esencial en todo el proceso de producción, transformación y comercialización.

En cuanto a la primera afirmación, sabemos que las mujeres rurales tienen mayores posibilidades de mejorar su situación si su entorno es rico en elementos indispensables para la subsistencia: agua limpia, suelos fértiles, semillas orgánicas y sanas; garantizar la subsistencia aporta a la autonomía y ésta impacta positivamente en su empoderamiento.

Frente a la segunda afirmación, las mujeres descubrieron con rapidez qué cultivos y qué plantaciones se deben usar para mitigar la erosión de la tierra, cuáles se deben incluir o mantener para evitar que el aumento del nivel del mar limite sus recursos terrestres; y se ingeniaron las medidas que deben tomar frente a los riesgos de inundaciones para mantener sus recursos.

“Sin embargo, las mujeres rurales sufren «discriminación, racismo sistémico y pobreza estructural» . Por reglas de herencia, desigualdades de género y normativa a veces ciega al género, tienen limitaciones para acceder a la tierra, recursos productivos, pero también a la información y a las tecnologías; y esta situación puede llegar a ser aún más compleja para las mujeres indígenas y afrodescendientes”, sostiene la nota.

En ese sentido, afirman que, frente a esta constatación, en los últimos años FAO y ONU Mujeres han puesto especial énfasis en un trabajo direccionado a las mujeres rurales, por ejemplo, se ha contribuido con asistencia técnica a más de 2.500 mujeres que trabajan con productos no maderables y de la agrobiodiversidad, quienes se han convertido en el nexo entre los sistemas alimentarios del pasado y los del presente.

En el contexto de la pandemia, las mujeres rurales enfrentan los mismos desafíos que todas las mujeres, además de obstáculos adicionales, como mayores tasas de desnutrición, limitación de servicios públicos, junto con un incremento todavía mayor en la carga de cuidado, y la interrupción de la cadena de producción alimenticia que impactó particularmente a productoras de alimentos a pequeña escala, afirman.

“Este 15 de octubre, reafirmamos nuestro compromiso con las mujeres rurales, empezamos reconociendo la necesidad de orientar cada vez más acciones y mecanismos especializados y específicos para alcanzar su plena integración en los beneficios del desarrollo sostenible, para incluir sus conocimientos y saberes en las medidas de adaptación frente a los efectos del cambio climático e incrementando nuestro contingente para contribuir con su resiliencia”, agregan.

Texto: Onu Mujeres

Foto: ANF

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