Ante la sospecha de parcialización de los jueces del Tribunal de Sentencia 7 de Cochabamba, en el juicio oral que se lleva adelante por el delito de feminicidio, Alejandro Rodríguez, padre de Alexandra Rodríguez Jiménez la joven de 22 años que trabajaba como payasita y animadora en eventos infantiles, pidió la intervención del Defensor del Pueblo y del Ministerio de Justicia como veedores de las próximas audiencias para garantizar la transparencia de las mismas.
Tras las dos primeras audiencias Rodríguez confesó que las autoridades judiciales que llevan adelante el proceso muestran parcialidad hacia los acusados del crimen contra su hija.
“Tengo muchas observaciones. Me doy cuenta de que hay parcialidad y favoritismo hacia los procesados. Pido que el Defensor del Pueblo, los representantes del Ministerio de Justicia, de Transparencia y de la Comisión Nacional de Justicia en casos de Feminicidios asistan a las audiencias orales porque hay cosas que no van bien y temo que no se haga justicia”, dijo.
De acuerdo con los antecedentes, Alexandra Rodríguez falleció tras recibir un disparo en la cabeza, la madrugada del 10 de junio de 2018.
Una noche antes, Alexandra fue en busca de su novio, Erih Brayan R.M., a una discoteca y luego a una fiesta en la casa de Patricia A.E. Allí discutieron y llamaron a un taxista que recogió a Alexandra para llevarla a su casa, pero la siguieron en otro vehículo y en un punto del trayecto, en la zona de Pucara, Erih Brayan le disparó en la cabeza. Patricia A.E. y Edwin C.V. estuvieron ahí como cómplices otros cuatro jóvenes acusados por el delito de encubrimiento debido a que mintieron en favor de los tres principales sindicados tengan una coartada, informó Clave 300.
Rodríguez cuestionó que los jueces solo permiten hablar a uno de sus abogados, a pesar de que la familia de la víctima es defendida por tres abogados del Observatorio de Justicia de la Fundación Voces Libres.
Dijo que el Tribunal les permite a cuatro de los seis abogados, de los acusados, efectuar su defensa. Si hay pluralidad se debería permitir que al menos dos abogados de la familia de la víctima argumenten, como ocurre en juicios similares.
“Vivo una pesadilla durante los últimos tres años por la demora de las investigaciones y la fijación de una fecha de juicio oral. Por ello, al haber comenzado las audiencias orales, no esperaba ser testigo de que las autoridades muestren parcialidad”, dijo.
Agregó que los jueces hacen preguntas “dirigidas a favorecer al payaso al que se le halló pólvora en la mano con la que le disparó a mi hija y me fijé que anotan solo las respuestas que le ayudan a los acusados, las que prueban lo malo, ni siquiera anotan. No buscan la verdad. Yo necesito justicia, mi hija fue asesinada y estoy muy indignado porque veo desigualdad en el trato de los jueces hacia las víctimas”.
Crédito foto: Clave 300


