La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional (ACPI), a través de un comunicado, expresaron su preocupación por las declaraciones de la dirigente del Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol), Ruth Nina, y sus intenciones de responsabilizar a la prensa por una supuesta tergiversación de sus declaraciones.
“Emitir declaraciones públicas que anuncian escenarios de violencia —como la expresión de Nina en sentido de que “el 17 de agosto, en vez de contar votos, van a contar muertos”— no solo es irresponsable, sino que pone en riesgo la institucionalidad democrática, tranquilidad pública y credibilidad del proceso electorall”, señalan.
Luego menciona que frente al generalizado que generaron sus declaraciones, “Ruth Nina ha intentado desviar la atención acusando a periodistas y medios de comunicación de ‘tergiversar’ sus declaraciones y de incurrir en ‘violencia mediática’”.
Por ello, rechazan “categóricamente tales acusaciones porque los periodistas y medios de comunicación se han limitado a reproducir de manera textual sus afirmaciones y a contextualizarlas dentro del debate público”.
Además, recuerdan que el rol de los medios de comunicación en democracia es garantizar el acceso a la información veraz y oportuna.
El ejercicio periodístico no puede ni debe ser descalificado por reflejar con fidelidad los dichos de quienes representan o lideran organizaciones políticas.
En consecuencia, hacen un llamado a las y los dirigentes políticos, “a ejercer su derecho a la libertad de expresión con apego a los principios democráticos y en resguardo de la paz social. La violencia, en cualquiera de sus formas —incluida la verbal—, no puede tener cabida en la política”.
“La libertad de expresión es incompatible con los discursos de odio, amenazas veladas o incitaciones para que se creen escenarios de muerte, tampoco puede convertirse en excusa para eludir la responsabilidad por lo dicho”, agregan.
En ese sentido advierten que declaraciones de este tipo lleguen a motivar violencia contra los periodistas, cuando única persona responsable es la que emitió esas palabras y no la prensa.
Finalmente, reiteran su rechazo “a cualquier intento de desacreditar a la prensa mediante acusaciones infundadas, con el fin de legitimar discursos intolerantes que azuzan al enfrentamiento entre bolivianos. La democracia se fortalece con voces plurales, responsables y con garantías para el libre ejercicio del periodismo”.
Texto: ANPB
Foto: Unitel


