El abuelo de la niña de dos años mordida por un perro habría inducido para que se suspenda el tratamiento que recibía la menor tras ser mordida por el can, lo que provocó que no termine con el tratamiento y en la actualidad su estado de salud sea delicado a la espera de los estudios realizados que deben ser evacuados hasta este jueves, informaron autoridades médicas del Servicio Departamental de Salud.
“El abuelo materno quitó a la madre y se suspendió el tratamiento”, dijo la jefa de Epidemiología e Investigación del Sedes La Paz, Gabriela Mamani.
Recordó que el caso se produjo el 2 de julio, tras la mordida la niña fue llevada al hospital de Viacha donde se le efectuaron los primeros auxilios y se inició el tratamiento respectivo y recibió nueve dosis, de las 14.
“Problemas familiares no permitieron que se complete el esquema”, sostuvo al mencionar que el 17 de julio la niña sufrió convulsiones, alteraciones a la conciencia, síntomas propios de la rabia.
En cuanto al animal, dijo que era propio de la familia y que lo habían sacrificado, es así que enterados de la situación inmediatamente procedieron a bloquear el foco, luego se enteraron que el can había mordido a otros cuatro perros, un gato, una gallina y un pato.
La jefa de Epidemiología e Investigación del Sedes La Paz Gabriela Mamani.

