Los medicamentos genéricos son medicamentos creados para ser iguales a un medicamento de marca ya comercializado en cuanto a su dosificación, seguridad, potencia, vía de administración, calidad, características de rendimiento y uso previsto, funciona de la misma manera y proporciona el mismo beneficio clínico que un producto de marca.
Para que un medicamento se pueda convertir en genérico, el original debe haber estado en el mercado durante al menos diez años, una vez pasado ese tiempo el principio activo y su composición se liberan para que cualquier laboratorio pueda utilizarlos. En Bolivia, según la Lista Nacional de Medicamentos Esenciales (Liname) hay alrededor de 732 fármacos genéricos disponibles en las diferentes formas farmacéuticas y concentraciones.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial para la Salud (OMS) recomiendan la implementación de estrategias de medicamentos genéricos en América Latina porque reconocen su contribución a la competencia en el sector farmacéutico, al generar una disminución de precios y, en consecuencia, la ampliación del acceso y una mejora en la sostenibilidad del sistema público sanitario.
En ese sentido, desde Droguería INTI, el gerente de Pharmandina Edson Quiroz presenta algunas ventajas de los medicamentos genéricos:
Ahorro. Es uno de los principales beneficios de estos medicamentos, el reducido precio para los pacientes supone un importante ahorro para el bolsillo de las familias, que pueden pagar menos por medicamentos que cumplen las mismas funciones y garantía.
Calidad, seguridad y eficacia. Los genéricos presentan una amplia experiencia de uso en la práctica clínica, dado que sus principios activos llevan mucho tiempo en el mercado.
Control sanitario. En Bolivia, todos los medicamentos, sean genéricos o no, tienen que pasar estrictos y rigurosos controles de calidad antes de ser autorizados por el ministerio de salud.
Variedad. Existen muchos tipos de medicamentos, los más conocidos son: ibuprofeno, multivitaminas, paracetamol, complejo B que tratan dolencias leves; pero también existen fármacos genéricos de alta especialización, dedicados a tratamientos más graves: trasplantes, terapia intensiva, anestesiología entre otros.
Fácil identificación. La denominación de los medicamentos genéricos es muy clara y siempre es la misma: el nombre del principio activo del fármaco, por ejemplo, un ibuprofeno 600 mg es siempre un ibuprofeno 600mg, lo que evita confusiones al denominarlo así.
Texto y foto: INTI


