Un hecho sin precedentes lograron los estudiantes de Bioquímica y Farmacia de Unifranz La Paz, Jeanine Espinoza y Miguel Mamani, al encontrar y desarrollar un método para la cosecha de insulina, que abaratará costos y mejorará la accesibilidad de los pacientes que requieren de esta hormona los pacientes que utilizan para el tratamiento de la diabetes.
Este hallazgo permitirá abaratar los costos de la hormona que debe ser suministrada de forma periódica a los pacienes que la requieren.
La diabetes es una de las grandes enfermedades de nuestros tiempos, en los últimos 100 años tuvo un crecimiento exponencial.
En ese sentido la Organización Mundial de Salud señala que en 1980, 108 millones de personas sufrían de esta enfermedad, para 2014 el número se había incrementado en 422 millones de personas. En 34 años la enfermedad tuvo un crecimiento del 400%, demostrando que es una enfermedad vinculada entre otros factores a los cambios en nuestros hábitos alimenticios y de actividad.
En Bolivia, el crecimiento de la enfermedad se hace evidente en la cantidad de nuevos pacientes. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) el año 2015, 98 mil personas sufren de esta enfermedad, para el año 2016 el número se incrementó en 138 mil nuevos pacientes. Es decir, 1 de cada 100 bolivianos tiene alguno de los dos tipos de diabetes.
La diabetes tiene dos tipos, la primera afecta a un 5% de la población tiene un origen genético y se presenta espontáneamente durante la juventud. Mientras la diabetes tipo 2 está vinculada a una reducida actividad física y malos hábitos alimenticios, el 95% de las personas que sufren de diabetes tienen diabetes tipo 2. Ambas diabetes comparten la característica principal de la enfermedad, la deficiente producción de insulina.
Jeanine Espinoza parte del equipo que desarrolló esta solución, afirma que, “elegimos este microorganismo, la bacteria Escherichia coli por su alta tasa de crecimiento, alto rendimiento, acceso y rentabilidad”.
Según los estudiantes las secuencias de ADN recombinado se pueden colocar en unos “vehículos” llamados vectores que transportan el ADN hacia el lugar adecuado de la célula huésped donde puede ser copiado o expresado. El “vehículo” que permite este transporte son las bacterias E. coli gracias a su estructura simple y genéticamente modificable por medio de sus plásmidos.
Este proyecto espera el impulso de la empresa privada para poder desarrollarse y empezar con la distribución de la insulina en Bolivia.
Texto y foto: Unifranz


