Tras una intensa búsqueda, por fin, la tarde de este sábado efectivos de la Policía, con el apoyo de canes adiestrados en búsqueda de personas, hallaron el cuerpo sin vida de Wilma Fernandez Quispe, denunciada como desaparecida desde el 22 de marzo, informó el comandante de la Policía Nacional, general Johnny Aguyilera.
El cadáver había sido arrojado en un barranco de Chuspipata, camino antingüo a Coroico, Nor Yungas del departamento de La Paz. En medio de la maleza y cubierta por unos árboles, a unos ocho metros de la superficie estaba el cuerpo de la joven de 39 años envuelto en dos yutes sacado del lugar por efectivos de Bomberos en una ardua labor que estuvo acompañado por una llovizna.
Fernández vino desde Inglaterra para realizar algunos trámites de su título profesional y pretendía retornar a ese país para continuar con su trabajo. Lamentablemente en ese ínterin halló la muerte a manos de una de sus parejas, Yashiro H., fue aprehendido el pasado viernes por la Policía en La Paz y finalmente confesó el crimen. Se espera que la Fiscalía impute al sospechoso por feminicidio.
“Efectuamos una línea de tiempo a partir del momento en que esta dama se incorpora un vehículo de color guindo, al interior de este vehículo se encuentra la gorra de color rosa de la señorita”, informó el general Aguilera.
El jefe policial indicó que la muerte de la mujer se habría producido entre el 22 y el 23 de marzo, “quiero resaltar todo el trabajo que ha efectuado la Policía, Bomberos y nuestros canes que permitieron ubicar el cuerpo”, agregó.
El examen preliminar al cuerpo presentaba evidencias de que Wilma murió por asfixia y presentaba varias contusiones, aparentemente trató de defenderse y finalmente murió a manos de su expareja. Sin embargo, se esperará que sea la valoración del forense que determine la verdadera causa del deceso.
Entretanto, los familiares de Wilma, esperaban en la Morgue el arribo del vehículo que trasladaba sus restos y solo atinaban a pedir una explicación de lo sucedido y exclamar porque se haga justicia.
Foto: Erbol


