Segunda parte
¿Es posible educar sin maltratar?
La comunicación es el fundamento esencial para educar con amor, sostiene el comunicador y activista en defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, Édgar Dávila*, como una apuesta por la disciplina positiva. Así lo expone en la segunda parte del artículo “Una apuesta por la disciplina positiva fundada en la comunicación”.
“Sí, es posible y mi argumento es la comunicación, que se convierte en el fundamento esencial para educar con amor. Por lo tanto, tengo que aprender a comunicarme adecuadamente. Entiendo a la comunicación como un camino de doble vía, un espacio donde pongo en común, un lugar para compartir lo que pienso y lo que siento (esto es inseparable)”, afirma.
Luego sostiene que entrar en contacto, para conversar, dialogar amenamente y, en este caso específico, crear un ambiente pacífico de comprensión mutua.

El comuncador e investigador Édgar Dávila. (LM)
Para cumplir con ese propósito presenta las cualidades de esta comunicación que debemos practicar, al respecto ellas son:
• Escucha: Se trata de una escucha activa, que comprende al otro y que lo acoja. Escuchar es reconocer la presencia de mi hija y de mi hijo, interesarse en sus inquietudes, entender sus palabras y, sobre todo, comprender sus sentimientos ¿Cómo escuchas? Recuerda que es muy importante enseñarles a escuchar.
• Conversa: Dialoga. Ten en cuenta su edad. Ponte a su altura, mírale a los ojos, dale todo tu interés y atención, eso es amor. Que sea un encuentro alegre y paciente, sin interrupciones.
El diálogo sustituye al grito y lo puedes promover a través de cuentos, y preguntarle qué opina y saber cómo está. Dale la palabra. Si son adolescentes, comparte sus gustos, engancha con la música, los videojuegos, la moda, etcétera y conversa. El diálogo es emocional. También, enséñale a conversar
• Conecta: Establece una conexión con tus hijas e hijos, ponte en sus zapatos. Cuando son pequeños quizá sea más fácil y con los adolescentes quizá se requiera mayor creatividad. Busca momentos que se puedan compartir y reconoce que tus hijos son diferentes, nunca los compares.
• Sé clara y claro: Ojo con tus mensajes. La forma en que transmites tus mensajes será muy importante, porque afectarás a sus reacciones. En momentos de conflicto, sé amable y evita provocar. No generes miedo, desde tu lugar de poder. Enséñales siempre a decirles qué es correcto (a veces justificamos la burla, la violencia y otras cosas). Evita mensajes contradictorios, si dices que la violencia es mala no le ejerzas.
• Llega a acuerdos: Si algo me molesta lo expreso sin culpar a la otra persona. Se habla de hechos y no de suposiciones. Proyéctate siempre, piensa en el futuro que quieres con tu hija e hijo, no lo eches a perder por una actitud violenta.
Las normas deben ser claras ante el castigo, construye su comprensión, dales estímulos para su cumplimiento, ojo no chantaje. Háblales de opciones. Cuida siempre los límites y se firme a la hora de compartirlos. Dale ese empujón de confianza, sobre todo al adolescente que tienes en casa.
• Expresa: Expresa tus sentimientos y ayúdales a expresar lo que sienten. Si nuestros hijos son hombres y nosotros somos hombres pensamos o suponemos que los sentimientos no son importantes o que mamá se tiene que ocupar de los sentimientos de mi hija porque es mujer. Anímate, podemos ser madres y padres al mismo tiempo.
El lenguaje es muy importante. Tenemos que hablar claramente de nuestros sentimientos. Pintar, bailar y jugar son recursos que permiten construir espacios de comunicación.
• El silencio también comunica. Consejo, evita dejar de hablarle como un castigo, resuelve los problemas en el día, no lo postergues. Eso también se aprende.
Esa es nuestra comunicación asertiva y horizontal; clara y respetuosa. Desarrolla tu imaginación y tu creatividad.
Al final propone que “seas tú el antídoto contra la violencia, que te conviertas en defensora y defensor, y que practiques una educación con amor”.
*Licenciado en Comunicación Social en la Universidad Católica Boliviana, Magister en Comunicación y Desarrollo en la Universidad Andina Simón Bolívar, Especialista en Formación a Formadores y en Educación a Distancia en la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Fotos: Liderazgo de Mujer y Youtube


