La Central Obrera Boliviana (COB) llevó adelante este sábado un ampliado de emergencia para definir la continuidad de las medidas de presión que se mantienen desde hace más de un mes y que han generado preocupación por sus efectos económicos y sociales.
La reunión se desarrolló luego de que cinco organizaciones obreras departamentales de Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Chuquisaca y Potosí expresaran públicamente su posición a favor de levantar los bloqueos y buscar una salida concertada al conflicto mediante el diálogo con el Gobierno.
Los pronunciamientos coinciden en la necesidad de priorizar mecanismos pacíficos para resolver las demandas pendientes y evitar una mayor afectación a la población y a la economía nacional.
En ese contexto, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, convocó al ampliado nacional extraordinario, cuyo punto central fue el análisis de la coyuntura y la evaluación de las medidas adoptadas. El conflicto acumula 45 días de tensión y cerca de 40 días de bloqueos en las carreteras, situación que ha provocado millonarias pérdidas económicas y más de una decena de fallecidos.
Los dirigentes fueron convocados para las 14:00 de este sábado en la sede de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, en la ciudad de La Paz, donde analizaron el curso de las movilizaciones y las alternativas para enfrentar la crisis.
Mientras tanto, sectores afines al evismo radicalizaron las medidas de presión en algunos puntos de la red vial del país, reforzando bloqueos y manteniendo como principal demanda la renuncia del presidente del Estado. La situación continúa generando preocupación debido a las dificultades en el abastecimiento de alimentos, combustibles y otros productos esenciales, especialmente en el departamento de La Paz.
Texto y Foto Liderazgo de Mujer


