Gilberto M.R. de 45 años, fue sentenciado en juicio abreviado a 25 años de privación de libertad por el delito de Violación de Infante, Niña, Niño o Adolescente con Agravante cometido en contra de sus dos hijastras desde que ellas tenían ocho y nueve años, respectivamente, en tanto que la madre de las víctimas Laydi Y.J. de 37 años también fue sentenciada a tres años de prisión en la cárcel de mujeres de Trinidad por los delitos de Encubrimiento y Falsedad Ideológica y Material.
La decisión fue asumida por el Juzgado Público de Familia e Instrucción Penal 1ro de la ciudad de Trinidad que determinó que el sujeto sentenciado cumpla su condena en el penal de Mocoví de la capital beniana, informó este domingo la fiscal Departamental de Beni, Martha Mejía.
Según Mejía, en el desarrollo de la audiencia oral ambas personas reconocieron haber cometido el delito y renunciaron ir a juicio oral y de manera voluntaria solicitaron someterse a la salida alternativa de procedimiento abreviado.
En tanto que la Fiscalía presentó pruebas como el informe psicológico de las víctimas, declaración testifical de la madre de las menores, el certificado médico forense y otros elementos que fueron valorados por la autoridad jurisdiccional que emitió condena para ambos, dijo la representante del Ministerio Público, según refiere el boletín de prensa de la Fiscalía del Beni.
De acuerdo con los antecedentes, Gilberto M.R., en su condición de padrastro de las víctimas el año 2008 empezó a violar a la mayor de sus hijastras que en ese entonces tenía ocho años. Las agresiones fueron continuas y cuando la víctima tenía 14 años quedó embarazada para su agresor, situación que fue advertida por su madre quien encubrió el hecho y cuando el bebé nació lo registró en el SERECÍ como hijo suyo y de su cónyuge.
Gilberto M.R. continuó con las agresiones a su hijastra hasta que el 08 de octubre del 2020 cuando acudió al Servicio Legal Integral Municipal (SLIM) en busca de ayuda y de acuerdo con las investigaciones realizadas bajo la dirección funcional de la Fiscalía se descubrió que también el imputado agredió sexualmente a su otra hijastra desde el 2011 cuando ella tenía nueve años. El ahora sentenciado amenazaba constantemente a sus hijastras para que no contaran a nadie lo que pasaba.


