La inseguridad en la ciudad de El Alto, obliga a muchos vecinos asumir acciones y aprender técnicas que les permitan cuidar su integridad ante cualquier ataque. Así lo entendió Dionisia, de 63 años, que aprendió lo “básico” de defensa personal para liberarse de algún delincuente, con un piquete en los ojos y garganta, ya que va a trabajar cada día a las 03.00 y por la Ceja de El Alto hay riesgo.
“Por motivo de trabajo madrugo, hay mucho peligro en la Ceja, cuando tomé el curso, dije, lo básico me va a servir de algo. Vivo en Pasankeri, me levanto a las tres, y tres y media (de la mañana) salgo de mi casa, llego a las antenas; de ahí voy a la Ceja y de allí a Villa Adela, es peligroso”, relató al derribar a su compañera de práctica.
La posibilidad de aprender técnicas de defensa personal fueron la motivación de la Unidad de Difusión y Capacitación de Seguridad Ciudadana, que junto a la Unidad de la Mujer, organizó un curso de defensa personal para mujeres de las juntas vecinales del municipio alteño. Decenas se congregaron y además de pasar un momento de diversión, pusieron en práctica las técnicas.
“La mujer vive mucha violencia (…), es una preocupación para nosotros, para poder tener conocimiento básico. Estamos enseñando lo básico, cómo pueden reaccionar, salir del agarre, de un contrataque, de una llave que le esté haciendo para que pueda defenderse”, explicó el instructor de artes marciales, Guillermo Gonzáles.
Las polleras no fueron dificultad para demostrar agilidad en varias atletas. “Son fuertes”, dijo el maestro de defensa personal y quedó sorprendido por el rápido aprendizaje.
¿Cómo es un piquete en los ojos? “Una especie de dos personas, agarrando el cuello y dale un piquete en el ojo y luego en la nariz para defendernos. Si no funciona, la garganta, un golpe seco y escaparse”, explicó emocionada doña Elsa.
Texto y foto: Gamea


