El presidente constitucional de Bolivia, , afirmó que el Gobierno ha iniciado un proceso estructural para desmontar un sistema de corrupción arraigado durante las últimas dos décadas, al tiempo que impulsa medidas para reactivar la economía y devolver confianza a la ciudadanía.
Durante su intervención, el mandatario señaló que el reciente decreto que elimina 161 disposiciones vinculadas a contrataciones directas representa “un ataque directo a un modelo e ideología de corrupción”, que —según indicó— permitió el manejo discrecional de más de 7.400 millones de bolivianos y más de 100 millones de dólares.
“El requisito para acceder a contratos millonarios sin control era ser amigo, pariente o parte del partido. Eso se acabó”, enfatizó el jefe de Estado, quien aseguró que estas prácticas desviaron recursos públicos destinados a hospitales, infraestructura y servicios esenciales.
El presidente mencionó como ejemplo el Museo de Orinoca, al que calificó como una obra sin utilidad social, así como múltiples proyectos inconclusos en salud y educación. “No son simples papeles, es el dinero de todos los bolivianos, recursos que se le quitaron a la gente y a su desarrollo”, afirmo.
En esa línea, sostuvo que la eliminación de estos mecanismos busca “ordenar la casa” y desmantelar lo que denominó un “Estado tranca” o “Estado cloaca”, caracterizado por la falta de transparencia y control.
Asimismo, destacó que varios exfuncionarios ya enfrentan procesos judiciales y anticipó que otros deberán rendir cuentas ante la justicia. “No es venganza, es responsabilidad con el país”, aclaró.
En el ámbito económico, Paz resaltó las medidas anunciadas por el Ministerio de Economía, como la habilitación del uso de tarjetas para transacciones internacionales, la eliminación de restricciones y la aprobación de normas que suprimen el Impuesto a las Transacciones
Financieras (ITF) en dólares.
También subrayó la implementación del crédito fiscal del 100% en la compra de combustibles, lo que —según explicó— tendrá un impacto directo en sectores como el transporte y los trabajadores por cuenta propia.
El mandatario aseguró que estas decisiones forman parte de un plan gradual para “liberar la economía” y generar condiciones de estabilidad. “Estamos dando pasos firmes para que la gente pueda confiar nuevamente en su economía y en su gobierno”, sostuvo.
Finalmente, el presidente hizo un llamado a la unidad nacional y a la confianza en el proceso de transformación. “Tenemos que volver a poner al país en la dirección correcta. No es fácil, pero estamos conduciendo al Estado para que esté al servicio de la gente y no de intereses particulares”, concluyó.
Texto y Foto Liderazgo de Mujer


