Rodrigo Paz afirma que Bolivia construye “puentes de integración” y no zanjas*

by Liderazgo de Mujer

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, afirmó que el país no construye zanjas, sino puentes de integración. Sus declaraciones surgieron en alusión a las medidas de Chile. Asimismo, aludió a un mensaje prointegración, para posicionar a la nación como un centro económico estratégico que logre conectar los ríos nacionales con los océanos Pacífico y Atlántico.

“Nosotros no hacemos zanjas. Nosotros hacemos puentes de la integración para unificar esas cinco naciones que están en torno a Bolivia”, expresó Paz Pereira en el 147 aniversario de la Guerra del Pacífico en 1879, donde se produjo la primera resistencia del país y, ante lo que las autoridades bolivianas, califican de invasión de tropas chilenas iniciada el 14 de febrero del mismo año.

El jefe de Estado llegó a la Base Naval Tamengo, ubicada en el municipio de Puerto Quijarro, frontera con Brasil, donde se realizó el acto especial denominado “Expresión del Poder Marítimo del Estado Boliviano”. Además, rindió honores a la bandera y pasó revista a los institutos militares presentes, se entonó el himno nacional y se ejecutaron los disparos de las tradicionales salvas de artillería.

La semana pasada, el gobierno chileno dio inicio al plan “Escudo Fronterizo”, que involucra la construcción de zanjas y el levantamiento de muros de hasta cinco metros de altura para evitar el paso de migrantes irregulares, principalmente bolivianos y peruanos, hacia su territorio.

*Centro económico estratégico*
El mandatario boliviano aludió a las medidas fronterizas de Chile con un mensaje prointegración, para posicionar a la nación como un centro económico estratégico con los cinco países vecinos y conectar los ríos nacionales con ambos océanos.

“Nosotros queremos generar de Bolivia un centro distribuidor, un centro de las economías dentro de las cinco fronteras que nos genera hoy día nuestra posición geográfica y poner al Pacífico y al Atlántico al alcance de cualquiera, a través del esfuerzo de la Patria para hacer ese nudo, esa suerte de nodo distributivo, no solo de bioceánico, sino también de energía”, remarcó.

A pesar de la ausencia de relaciones diplomáticas formales y los procesos legales que enfrentaron a ambas naciones, el diálogo político bilateral fue intenso. Hay una agenda de nueve puntos que incluyen temas de frontera y asuntos de seguridad, entre las dos naciones.

“Por eso estamos ligados a trabajar conjuntamente y entre hermanos todavía mejor. Por eso, esa agua que tiene Bolivia, esa agua que puede ser utilizada por ambas naciones para energía, para salud, para educación, para infraestructuras; será parte de la construcción de esta nueva alianza que estamos haciendo de Bolivia con su política fluvial marítima que, al final, es a través de los ríos que se llega al mar, (son) puntos de integración”, subrayó.

Como consecuencia del conflicto, Bolivia fue privada de 400 kilómetros de costa y aproximadamente 129.000 kilómetros cuadrados de territorio. Debido a esta histórica disputa marítima, ambos países rompieron relaciones diplomáticas a nivel de embajadores en 1962, con un breve intervalo entre 1975 y 1978, limitando su contacto actual a consulados generales en sus respectivas capitales.

*Enclaustramiento mental*
El presidente Paz Pereira aludió a los dos últimos gobiernos que se encerraron en la ideología y usaron el tema marítimo para enclaustrarnos mentalmente.

“Se han tomado decisiones que nos hicieron mucho daño a mediano y largo plazo a la Patria, como los juicios en la Haya, que el expresidente Evo Morales algún día tendrá que explicar por qué se trató a Bolivia de esa manera, o el juicio del Silala, que también el expresidente (Luis) Arce, por un uso político, cerraron prácticamente las puertas para poder generar un nuevo tiempo del diálogo y de acuerdo”, destacó.