Psicóloga de la Compañía de Jesús fiscalizó evaluación, actualización de políticas y protocolos contra el abuso sexual

El protocolo cuenta con tres estándares.

by Liderazgo de Mujer

protocolo

La psicóloga Sandra Carvajal, en su calidad de responsable del Centro de Escucha y Atención a víctimas de abusos de la Compañía de Jesús, fue parte del equipo que realizó una auditoría a los protocolos y políticas de prevención de abusos en las obras educativas, sociales, de espiritualidad, parroquiales y medios de comunicación social que están a su cargo en todo el país, con el objetivo de actualizarlas e implementar acciones para su continua aplicación.

“La razón principal para trabajar la actualización y auditoría de las políticas de prevención contra la violencia y el abuso sexual es resguardar la seguridad integral de niños, niñas, adolescentes, y adultos en situación de vulnerabilidad. La Compañía de Jesús trabaja con distintas obras y lo que se quiere es que cada una de ellas cuente con protocolos actualizados y en vigencia para prevenir cualquier tipo de violencia. Es una responsabilidad muy grande porque la acción apostólica de la Compañía de Jesús abarca diferentes tipos de instituciones, con diversos públicos”, afirmó Carvajal según la nota de prensa.

Meses de trabajo

“Nuestro principal propósito es concientizar y posteriormente sensibilizar la prevención del abuso sexual. Como hallazgos pudimos identificar en algunas unidades educativas algunos tipos de violencia verbal, violencia física entre grupos de pares y no pares, principalmente; lo

que se conoce como bullying y que ahora es una preocupación en todo el sistema educativo”, agrega Carvajal.

En criterio de la Psicóloga las evaluaciones y actualizaciones de las políticas y protocolos de prevención se basan en tres estándares.

El primero tiene que ver con las políticas de prevención, es decir, cada obra debe tener los lineamientos definidos sobre qué es una política de prevención, protocolos de actuación, cómo deberíamos de responder ante una denuncia.

El segundo, es saber si la obra tiene o no un protocolo escrito, físicamente plasmado, y que los integrantes de cada institución sepan cómo actuar ante una denuncia.

El tercer estándar es trabajar los códigos de conducta. Por ejemplo, en el caso de una unidad educativa, los códigos de conducta no solamente deben afectar a los profesores, también deben llegar a la parte administrativa, al personal de servicio, a los mismos estudiantes.

“De esta manera lo que se quiere es resguardar a toda la población que está involucrada en el trabajo de cada obra, ya sea una unidad educativa, una obra social, una obra pastoral o un medio de comunicación”, precisó.

En ese sentido, dijo, ara la Compañía de Jesús esta es una expresión de un firme compromiso en la prevención de la violencia en todas sus formas, que no es reciente y que se seguirá impulsando a largo plazo.

“El propósito de contar con una política de ambientes sanos y seguros no es solo retórico; se cuenta con un sistema SASS (Sistema de Ambientes Sanos y Seguros) por el cual el director de cada obra delega a un agente responsable de la actualización de estas políticas de prevención y, dependiendo de la magnitud de la obra, es decir de la población con la que se trabaja, se delega a otros responsables, subagentes, quienes vigilan que las políticas de prevención se cumplan”, afirmó Carvajal.

Texto: Liderazgo de Mujer, Compañía de Jesús
Foto: Compañía de Jesús

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