El feminicidio se puede interpretar como la máxima expresión de violencia machista, es un crimen atroz que afectan gravemente a las familias de Bolivia, sostuvo la licenciada Eulogia Tapia, experta y analista del Observatorio para la Exigibilidad de los Derechos de las Mujeres, en una entrevista con Liderazgo de Mujer.
“El feminicidio constituye una afirmación patriarcal del agresor sobre las mujeres y niños (hijos/as) en una relación de propiedad o de dueñedad (R Zegato); y la violencia y el feminicidio es una suerte de ‘sentar soberanía’ sobre su territorio, y el feminicidio esa acción de disponer de la vida que es de su propiedad (M. Choque 2021)”, sostiene la profesional.
Por ello, dijo, en el feminicidio el agresor “estaría defendiendo su propiedad, su ‘prestigio y su honor’ lo cual lo manifiesta a través de los celos, que son la expresión de propiedad y señal de que el agresor se muestre públicamente como víctima de abandono y que la mujer “lo dejo por otro”.
Entender, también, que el feminicidio “es multicausal, escenas de celos, consumo de bebidas alcohólicas, violencias crónicas, hombres violentos con características psicopáticas capaces de planificar y ejecutar sus siniestros planes sin el menor reparar, mujeres emocionalmente dependientes son potenciales víctimas, faltos de recursos económicos, embarazos no deseados, hombres controladores, violencias económicas, violaciones, entre otros”, infirió.
En esa labor de entender este problema socia, el Observatorio para la Exigibilidad de los Derechos de las Mujeres, desde 2014 a la fecha ha registrado un total de 1091 casos y en su monitoreo de la presente contó un total de 58 casos, es decir, “58 mujeres que han perdido la vida en circunstancias trágicas y en medio de una violencia descontrola y sádica”.
En esas circunstancias, sostuvo, “nadie se merecía tanta crueldad, en un país donde no existe pena de muerte, permanentemente hay hombres que sentencian a muerte a sus parejas por ‘razones fútiles’, por sus inseguridades, creen ser engañados y reaccionan con sus celotipia, y terminan convirtiéndose en asesinos feminicidas y destruyen todo lo que en su vida construyeron”.
Agosto violento

La violencia de género.
Según el trabajo realizado por el Observatorio para la Exigibilidad de los Derechos de las Mujeres en el octavo mes de año, se han registrado 8 casos de feminicidio (tres en La Paz, dos en Cochabamba, uno en Santa Cruz y dos en el Beni), de las cuales seis son mujeres jóvenes entre 17 a 31 años, “mujeres con mucha vida por delante”, afirmó Tapia.
Este mes fue desastroso para la vida de mujeres que perdieron la vida a manos de sus ocasionales o exparejas como el de Aracely M. V., de 24 años, ingresada por su pareja en el hospital de la población de Konani mal herida con el argumento que había sufrido un accidente de tránsito después encontraron a Denilson C. sin vida, junto a una carta póstuma donde indicó la razón de su drástica decisión.
La noche del 6 de agosto, en la avenida Kantutani fue encontrado el cuerpo de una mujer semidesnuda, quien posteriormente fue identificada como Luz María de 42 años, madre de 2 hijos (un adolescente y un niño de cinco años). Luego se capturó a Limbeth H., de 29, autor del crimen gracias a una factura que los efectivos policiales hallaron en el lugar del hecho.
El 28 de agosto, Ángela D. CH. C. de 20 años, fue encontrada sin vida el sospechoso del crimen sería su concubino José M. C. CH., de 23, quien, tras acogerse a su derecho al silencio, fue imputado por ese delito de feminicidio. Todos estos casos se registraron en La Paz.
En Cochabamba, el 3 de agosto, Rocío G. A, de 35 años, fue asesinada por su expareja Vladimir M. G. en Parotani por dos impactos de bala uno en los pulmones y otra en las piernas, además del exesposo, también estarían involucrados el cuñado y suegro de la víctima.
El 12 de agosto de 2023, fueron hallados los restos mortales de Herlinda C. de 17 años. Se trató del asesinato de una adolescente, descubierto a un año de haber ocurrido y donde el principal sospechoso del crimen es el padre de la víctima quien le quitó la vida de forma violenta.
Los casos de Santa Cruz, macaron casos escalofriantes como el ocurrido el 6 de agosto, perpetrado con crueldad desmedida, y misógino con su expareja y lo que es peor, con niños. Martha Laime D. de 30 años y sus 2 hijos de 11 y 4, fueron amarrados a su cama por Félix Fernández Soria (expareja), rociados con gasolina y luego prendió fuego a la habitación en la que dormían la mujer y sus dos hijos. Los res murieron por las quemaduras. El autor del crimen fue hallado colgado.
Los otros casos ocurrieron en Beni, el primero el 27 de agosto, el principal acusado es un sargento de la Armada, sargento inicial Alfredo Paredes V. de 25 acusado de disparar contra su esposa, María A.S.M. de 22 años fue hallada sin vida en el interior de un puesto militar del municipio de San Ignacio de Moxos.
El otro crímen de género ocurrió en el municipio de Riberalta, Beni, donde Karla A.A.B., de 41 años, perdió la vida producto de múltiples golpes. El presunto autor del crimen sería su expareja de nombre Reynaldo S.M., de 40 años, quien luego del hecho fue aprehendido con fines investigativos.
Texto: Liderazgo de Mujer, OEDM
Fotos: FGE


