Programa Protejeres presenta estudio sobre la explotación sexual comercial

by Liderazgo de Mujer

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Un reciente estudio develó que los hombres adultos que pagan por tener relaciones sexuales con adolescentes son personas comunes (padres de familia u hombres solteros de diferentes edades) quienes justifican sus acciones porque consideran que no cometen ningún delito, sino “ayudan” a enfrentar y superar problemas como la pobreza, debido, a que ellas (las adolescentes) están en esa actividad porque así lo quieren o por “necesidad”.

El trabajo fue presentado este martes en un céntrico hotel de la ciudad de La Paz, y fue impulsado por el Programa Tejiendo Redes Seguras (Protejeres) que es implementado en Bolivia por Educo, Fundación Munasim Kullakita, CEADL y Fundación Estrellas en la Calle, con el financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

En la oportunidad la coordinadora de Protejeres, Nancy Alé, dijo que durante el trabajo se conversó con hombres que frecuentan o tienen alguna actividad cercana a espacios donde se conoce que existen casos de explotación sexual comercial.

“En algún caso, los investigadores realizaron entrevistas personales, en otros, organizaron grupos focales y, durante el diálogo con estas personas, se ha logrado inferir la existencia de adolescentes que están insertas en espacios y dinámicas vinculadas con la explotación sexual”, acotó Alé.

La investigación elaborada en 2021 y se lo hizo en cuatro ciudades del eje troncal de Bolivia, con el propósito de conocer los justificativos y motivaciones que tiene un adulto para tener relaciones sexuales con una adolescente “a cambio de un pago”.

En todo caso, el trabajo permitió acercase a comprender los imaginarios y prácticas que tiene un violentador sexual comercial e identificar algunos factores que pueden abordarse desde una mirada de prevención, dijo.

Para ello se consideró las zonas consideradas “rojas” en las cuatro ciudades: 12 de Octubre, El Alto; Alonso de Mendoza, La Paz; avenida Aroma y el Avión, Cochabamba; y la avenida Cañoto, en Santa Cruz.

Texto y foto: Red Educo

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