Por GHPB*
Un saludo cordial a todos los compañeros de trabajo, estén en el ruedo o no. Pero hoy se celebra el Día del Periodista en Bolivia.
Una profesión que según la reflexión eximio escritor colombiano, Gabriel García Márquez, como una “pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad. Nadie que no lo haya padecido puede imaginarse esa servidumbre que se alimenta de las imprevisiones de la vida” y la calificó como “La profesión más bella del mundo…”
Pero esa pasión solo se la encuentra en las calles, en plena cobertura y metiéndose en problemas con el poder; solo cuando la adrenalina te recorre el cuerpo, como lo dijo alguna vez un excelente periodista, Carlos Quiroga, cuando nos corregía la forma de hacer el trabajo.
Las horas de espera, las madrugadas al salir del periódico con la edición del día bajo el brazo, no es quimera, fue una realidad que los nóveles periodistas no la vivieron y no lo harán. Así que así esa fue la escuela de muchos que llegamos a sentir pasión por esta profesión que la llevamos en la sangre.
Sin ser nostálgicos, pero sería bueno que los que se dicen periodistas intentaran tomar esa sopa de conocimiento y pasión por un trabajo que si uno se pon e a pensar, es verdad que es para servir a la sociedad. Que lamentablemente en los últimos años, tanto con el avance de la tecnología y la exacerbada carga politiquera nos ha colocado en un lugar que no quisiéramos estar.
Las aulas de la universidad si bien fueron la fuente de conocimiento, pero la calle fue el complemento que le dio forma a un trabajo que no debe ser visto solo como una forma para cobrar un sueldo o un pasatiempo; ya que mucha gente que ni pasó una clase de periodismo, con el marbete de periodista se cree el gran profesional y no es así.
En este día tan especial, es necesario que los periodistas hagamos una autocrítica de nuestra labor, para identificar nuestros errores y virtudes y así encaminarnos en hacer aquello que verdaderamente nos apasiona. Esto con el propósito de diferenciarnos del poder y verdaderamente servir a quienes lo precisa. Por hacer buen periodismo y no porque el jefe nos imponga la línea del medio que en última instancia es la de los dueños del medio.
Soy consciente que en las actuales condiciones es difícil ejercer la profesión por la situación que pasa el sector luego de la pandemia. Sueldos de hambre y sin beneficios sociales. Eso es algo que debemos pelear porque los empleadores se han acostumbrado a hacerte firmar contratos civiles para no pagar lo que corresponde, cuando reciben ingentes cantidades de dinero por la publicidad que se difunde desde el Estado.
Son elementos que deben ser reflexionados y elementos a debatir como parte importante de ésta sociedad.
Por todo eso y a pesar de los avatares que se dan en estos tiempos ¡Felicidades a todos los periodistas de Bolivia!
*Es Periodista
Foto: RRSS


