Las personas adultas mayores del Centro de Acogida “María Esther Quevedo” recibieron alimentos secos, pañales e insumos de bioseguridad que la Defensoría del Pueblo recolectó durante la campaña solidaría que lanzó, a nivel nacional, para ayudar a esta población en situación de vulnerabilidad y una de la más afectadas por la pandemia de la COVID-19.
A tiempo de agradecer por el apoyo a la campaña que realizo su despacho, dijo que la pandemia provocó “una especie de aislamiento” en esta población y olvido de las familias y la población que desconoce la existencia de centros que acoge a las personas adultas mayores, “a quienes se les puede dar momentos de alegría con un poco de atención y solidaridad”.
Por eso convocó a la población no ser ingrata, “a no olvidarnos de nuestros adultos mayores, a pedirles perdón y disculpas; la vida nos debe enseñar que sin amor, sin fraternidad no somos dignos seres humanos, debemos ser más sensibles, más empáticos y tener amor hacia esta población”.
En el acto estuvieron representantes del Viceministerio de Igualdad de Oportunidad de la Gobernación Departamental de La Paz y del Sedeges-La Paz.
Cruz dijo que similares entregas se hacen, a través de las oficinas departamentales de la Defensoría del Pueblo, en distintos centros de acogida en todo el país; agradeció la ayuda entregada por instituciones privadas, públicas y de personas que se solidarizaron con quienes se encuentran en centros de acogidas.
Crédito texto y foto: Defensor del Pueblo


