Las trabajadoras sociales y activistas por los derechos de las mujeres, Eulogia Tapia y Michelle Shao, coincidieron en señalar que en la actualidad de los operadores de justicia desconocen la normativa para sancionar como se debe a quienes comenten feminicidios.
Ambas profesionales fueron las invitadas del programa Liderazgo de Mujer, para abordar el tema de la violencia de género y en especial sobre el feminicidio como un mal social.
“La Ley 348 es buena, pero en la aplicación no se cumple, los operadores la
aplican fríamente, sin tomar en cuenta que la víctima es una persona y que hay una violencia sostenida contrala persona”, sostuvo Eulogia Tapia.
La profesional indicó describió que la norma cuenta con diversas tipificaciones de violencia, como la psicológica que los agresores la usan para minar a la persona (víctima) y eso no se percatan.
Los operadores, policías, fiscales y jueves no buscan la verdad de los hechos, por eso sostuvo que la misma no se aplica, porque no hay sensibilidad en la actuación y aplicación de la norma, además que el Estado debe hacer un trabajo con los agresores.
En esa misma línea, Michelle Shao, reveló ser familiar de una víctima que fue asesinada en 2017 y que ello le sirvió para darse cuenta que muchas veces los operadores de justicia no ayudan a que el caso llegue a un buen puerto y siempre ponen escusas o frenos.
“Llega el momento que tomas la decisión de anejar de otra manera para ejercer presión social, demandando al Estado, a los operadores de justicia que hagan su trabajo, pero lamentablemente se tiene que llegar a la prensa o las calles para que lo hagan. Eso no debería ser así por el hecho que todos tienen derecho a l justicia”, sostuvo.
Como familiares de una víctima, dijo que buscan justicia, porque perdió a su hermana y un sobrino, ambos perdieron la vida al recibir puñaladas en sus cuerpos.
Mencionó que el “feminicida” llegó a la vida de su hermana con falsas promesas, para luego convertirse en el verdugo de sus ser querido, “Dejó a otras víctimas como los hijos que quedaron en la orfandad, y la familia”.
Una característica que las personas y en especial las mujeres deben darse cuenta es que luego de que la víctima es convencida, el siguiente paso es lastimar moralmente hasta dejar la moral de la persona en el piso.
“Ahí vienen las agresiones, pero cuando acuden a la policía para poner en conocimiento la trampa es la bebida, utilizada como el detonante de todo y por eso mucha de las tipificaciones salen como violencia doméstica, que puede ser resuelta con un simple desistimiento. Las instituciones que atienden a las victimas desconocer la propia ley”, acotó.
Finalmente, indicó que las muertes de mujeres no deben quedar como simple estadística, sino que merecen la atención de la sociedad para poner fin a este tipo de hechos que dañan la moral de la sociedad.


