Por Fabiola Chambi
A gritos de “cuántas más tenemos que morir”, una multitudinaria marcha recorrió el lunes las calles de la ciudad de El Alto, en La Paz, donde se destapó el caso de Richard Choque, un asesino convicto que confesó recientemente el feminicidio de dos jóvenes y que es investigado por múltiples violaciones.
La Policía logró su captura luego de un ciberpatrullaje y al percatarse de que este delincuente usaba las redes sociales para captar a sus víctimas con falsas ofertas de trabajo o haciéndose pasar por policía. La mayoría de ellas eran menores de edad.
Lo llamativo del caso es que Choque ya estaba en la cárcel en 2013 con una sentencia por la muerte de Blanca Rubí Limachi, de 20 años de edad, pero fue beneficiado con libertad domiciliaria en 2019. Desde ese entonces siguió cometiendo delitos impunemente, informaron las autoridades policiales, de acuerdo a las investigaciones.
En la marcha de este lunes, no solo se reclamaba contra la violencia machista, sino también para que se elimine lo que consideran una “justicia corrupta”, porque numerosas familias siguen buscando a sus hijas desaparecidas o esperando sentencia para los autores de los crímenes.
“La justicia es para los que tienen plata, para los pobres no hay justicia. Sigo buscando a mi hija, tengo esperanza, aunque sea que me la entreguen para que le dé sepultura”, dijo afligida a los reporteros una madre que participó en la movilización.
Choque, aprehendido la anterior semana, fue enviado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro con detención preventiva, pero aún continúan las investigaciones pues se encontraron más pistas en su vivienda en la ciudad de El Alto, como uniformes escolares, anillos de promoción, diplomas y demás objetos que podrían pertenecer a otras víctimas, reveló la Policía, anticipando también que se ampliará la investigación a la familia de este sujeto.
Justicia en la mira
Una de las tantas fotos de sindicados de feminicidio expuestos en la marcha. (Urgentebo)

