Brasil dio un paso histórico en materia de derechos laborales. El Senado Federal aprobó el miércoles 14 de octubre la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC 221/2019), que elimina el modelo de trabajo conocido como escala 6×1 —seis días de trabajo por uno de descanso— y establece una reducción progresiva de la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales, sin disminución de salarios.
La propuesta fue aprobada en dos turnos de votación, con 75 votos favorables y uno en contra en cada turno, superando ampliamente los 49 votos requeridos para una reforma constitucional. De acuerdo con la Agencia Brasil, el texto aprobado por el Senado es el mismo que había recibido el respaldo de la Cámara de Diputados, por lo que la iniciativa quedó encaminada a su promulgación por el Congreso Nacional.
DOS DÍAS DE DESCANSO Y MENOS HORAS DE TRABAJO
Uno de los principales cambios consiste en establecer dos días de descanso remunerado por semana, bajo el esquema de cinco días de trabajo y dos de descanso, conocido como 5×2. La reforma también reduce el límite máximo de trabajo de las actuales 44 horas semanales a 40 horas, manteniendo la protección salarial.
La medida busca superar un sistema que obliga a numerosos trabajadores a dedicar seis días de la semana a sus empleos, con un tiempo limitado para el descanso, la convivencia familiar, los estudios y las actividades personales.
¿CUÁNDO ENTRARÁ EN VIGENCIA?
La aplicación de la reforma será progresiva y contempla un periodo de transición de aproximadamente 14 meses desde la promulgación.
De acuerdo con el texto aprobado, 60 días después de la promulgación deberá comenzar la primera etapa: la adopción del esquema 5×2 y la reducción de la jornada máxima de 44 a 42 horas semanales.
Posteriormente, transcurridos otros 12 meses, el límite máximo pasará a 40 horas semanales. Por tanto, la reducción completa no será inmediata, sino que se aplicará conforme al calendario previsto en la reforma.
¿A CUÁNTOS TRABAJADORES BENEFICIARÍA?
Un estudio del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (DIEESE), citado por la Agencia Brasil, estima que la medida podría beneficiar a 26,8 millones de trabajadores.
La cifra comprende aproximadamente 22 millones de personas con empleo formal y cerca de 4,8 millones de trabajadores informales que actualmente cumplen jornadas superiores a 40 horas semanales.
La reducción de la jornada sin recorte salarial constituye uno de los puntos centrales de la iniciativa, ya que busca evitar que el tiempo de trabajo disminuya a costa de los ingresos de los trabajadores.
UN AVANCE EN EL DEBATE SOBRE EL TRABAJO DIGNO
La aprobación representa un avance significativo para las organizaciones sindicales y los movimientos que defienden la reducción de la jornada laboral. La discusión no se limita a la cantidad de horas trabajadas, sino que también comprende el derecho al descanso, la salud, la vida familiar y una distribución más justa del tiempo entre el empleo y los cuidados.
La experiencia brasileña puede convertirse en un referente para otros países latinoamericanos, donde persisten debates sobre las jornadas extensas, la precariedad laboral y la necesidad de fortalecer la protección de los trabajadores.
Para Bolivia, la decisión abre una oportunidad para discutir propuestas orientadas a mejorar las condiciones laborales, fortalecer la negociación colectiva y avanzar hacia políticas que permitan conciliar el trabajo remunerado con la vida familiar.
La aprobación parlamentaria, sin embargo, no significa que todos los trabajadores brasileños pasarán inmediatamente a cumplir 40 horas semanales. La aplicación efectiva dependerá de la promulgación y del cumplimiento de los plazos establecidos en la reforma.
Foto y Texto : Liderazgo de Mujer.



