Lo que debía ser un recinto de seguridad y cumplimiento de sanciones terminó convertido, presuntamente, en el escenario de una celebración con música en vivo, invitados y un ambiente festivo. La difusión de imágenes de una fiesta de cumpleaños realizada al interior del penal de San Pedro provocó un escándalo nacional y obligó a las autoridades a destituir al director del establecimiento e iniciar una investigación para establecer responsabilidades.
Las imágenes, viralizadas en redes sociales, muestran un festejo presuntamente organizado para un privado de libertad identificado como Covarrubias. En los videos se observa música en vivo, mesas con invitados y la presencia de efectivos policiales, algunos de ellos uniformados, compartiendo la celebración, lo que ha generado fuertes cuestionamientos sobre el control y la disciplina dentro del principal recinto penitenciario del país.
El coronel Daniel Mérida, director nacional de Régimen Penitenciario, informó que el director del penal de San Pedro fue destituido de manera inmediata mientras se desarrollan las investigaciones. Además, anunció que se instruyó la elaboración de un informe pormenorizado para determinar cómo fue posible la realización del evento, quiénes participaron y quiénes permitieron o facilitaron su desarrollo.
La autoridad también confirmó que los efectivos policiales involucrados serán sometidos a procesos disciplinarios y puestos a disposición de los tribunales correspondientes. De igual manera, los privados de libertad que incumplieron la normativa penitenciaria serán investigados y sancionados conforme a la Ley N.º 2298 de Ejecución Penal y Supervisión.
El caso vuelve a poner en entredicho el control ejercido al interior de los centros penitenciarios. La realización de una celebración de estas características dentro de una cárcel plantea serias interrogantes sobre los mecanismos de supervisión, el cumplimiento de los protocolos de seguridad y la responsabilidad de quienes tenían el deber de garantizar el orden en el recinto.
Mientras avanzan las investigaciones, la ciudadanía exige respuestas sobre cómo un evento de esta magnitud pudo desarrollarse dentro de un penal sin que fuera detectado o impedido oportunamente, en un hecho que ha vuelto a exponer las debilidades del sistema penitenciario boliviano.
Texto y Foto : Liderazgo de Mujer



