La Conferencia Episcopal Boliviana y la Defensoría del Pueblo emitieron este domingo un pronunciamiento conjunto en el que exhortan a las autoridades políticas, sectores movilizados y líderes sociales a instalar el diálogo como única vía para resolver la conflictividad social que atraviesa el país.
Ambas instituciones señalaron que el diálogo sincero, empático y constructivo es el mecanismo legítimo y eficaz para alcanzar acuerdos sostenibles que permitan preservar la convivencia pacífica y atender las demandas de la población boliviana.
En el documento, pidieron a todos los sectores reconsiderar posturas que rechacen o dilaten el acercamiento a una mesa de diálogo, advirtiendo que cerrar espacios de concertación profundiza el sufrimiento de la población, debilita la paz social y posterga soluciones urgentes.
Asimismo, remarcaron que el uso de la fuerza, la coerción o cualquier expresión de violencia no constituye una salida real al conflicto, sino que incrementa la división y pone en riesgo la vida e integridad de las personas.
“La violencia solo genera más violencia”, señala el pronunciamiento, que también llama a reemplazar la confrontación por propuestas y el entendimiento mutuo.
Finalmente, la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo reiteraron su disposición de facilitar y acompañar espacios de encuentro que contribuyan a la calma, el entendimiento y la búsqueda de soluciones pacíficas entre los bolivianos.
Texto y Foto Liderazgo de Mujer


