Tras una gran expectativa, la noche del miércoles la Cámara de Senadores aprobó en grande y en detalles, para luego sancionar la Ley N° 024/2024-2025 C.D., «Ley de protección integral y reparación para hijas e hijos huérfanos víctimas de feminicidio y otros delitos contra la vida», que luego fue remitida al Órgano Ejecutivo para su promulgación.
Uno de los pilares centrales de la ley es la creación de un bono económico mensual que no será inferior al 20 por ciento del salario mínimo nacional. Este beneficio será otorgado por el nivel central del Estado bajo dos modalidades: bono provisional, que se entregará desde el inicio de la investigación del hecho, y bono definitivo, que se consolidará con una sentencia condenatoria ejecutoriada.
La norma dispone que el bono no podrá suspenderse aunque no se identifique al autor del delito o exista una absolución. La ley también establece medidas complementarias como el acceso garantizado a la educación y la salud, la entrega de un subsidio alimentario para menores de cinco años y la creación de equipos multidisciplinarios que acompañarán con terapia y apoyo psicológico a las y los beneficiarios.
Asimismo, se prioriza la unidad familiar, estableciendo que los hermanos no deben ser separados en caso de acogimiento o adopción, y que los niños y adolescentes deben crecer en entornos afectivos y seguros.
“Es un hecho histórico porque beneficia a los huérfanos de feminicidios”, sostuvo la activista y miembro de Alianza por los huérfanos, Michelle Shaw en declaraciones a radio FM La Paz.
Recordó que en esta cruzada participaron más de 60 organizaciones que están en defensa de los derechos y contra la violencia a las mujeres. Además, mencionó que Bolivia se adscribió a convenios internacionales para proteger a uno de los grupos más vulnerables de nuestra sociedad.
Shaw dijo que en los casos de feminicidios no solo se tiene que ver a las víctimas, sino a los otros, que en este caso son los hijos e hijas que llevan la mayor carga emocional.
“Muchos de los hijas e hijos han sido testigos de macabros hechos de violencia y quedan secuelas, “enfatizó la activista.
Mencionó que la norma establece un apoyo económico que representa el 20% del salario mínimo, es decir, Bs 500 para cada una de las víctimas, al igual que garantizar su alimentación, estudios y salud hasta los 25 años; además de recibir atención psicológica por el trauma sufrido.
Además, de la atención integral con equipos interdisciplinarios, un paquete alimentario, protección a su patrimonio, al respecto explicó que muchos huérfanos quedan solos, pero en muchos casos sus padres cuentan con propiedades que vuelven en botín de los parientes.
Shaw también indicó que con esta norma se garantiza los estudios. “Se están dando las herramientas para que no sea vulnerables y superen los traumas y dejar de ser una sociedad indolente”.
Datos preliminares indican que, desde 2013 hasta 2025, al menos 1.600 menores quedaron huérfanos a causa de feminicidios, cifra que podría ser incluso mayor según estimaciones.
Texto: Liderazgo de Mujer
Foto: AH


