Una de las conclusiones importantes de tres trabajos de investigación realizados por ONU Mujeres con apoyo de la Embajada de Suecia, junto a la Cooperación al Desarrollo de la Embajada de Suiza (COSUDE) y la Embajada de Canadá, develan la importancia de aprobar políticas de inclusión financiera con perspectiva de género.
Los estudios fueron presentados en el acto internacional “Consolidación de una Agenda para la inclusión financiera de mujeres en Bolivia”, cuyo objetivo es avanzar hacia la generación de un espacio de diálogo multiactor sobre la inclusión financiera de las mujeres en Bolivia, con base en los hallazgos y recomendaciones de las investigaciones.
El relevamiento de información sobre la situación del acceso de las mujeres bolivianas a créditos en entidades financieras tuvo como población de estudio a mujeres emprendedoras y empresarias, y el análisis de los productos y servicios financieros que ofrecen las entidades bancarias donde además se indagó sobre la implementación de los servicios financieros digitales y las inversiones con lente de género.
Estudios
Los tres estudios denominados: Hacia el Desarrollo de las Inversiones con perspectiva de Género en Bolivia; Masificación de Servicios Financieros Digitales para Emprendedoras y Empresarias; y Hacia la Igualdad de Género en Servicios Financieros: Diagnóstico y Propuesta, fueron desarrollados por el Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (INESAD), con insumos del Comité de mujeres emprendedoras y empresarias de Bolivia (CEEB); y Acrux Partners en alianza con Pro Mujer.
Entre los aspectos importantes la información devela que el 95% de las empresas en Bolivia son micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES), de las cuales el 70% se encuentran dirigidas por mujeres, según datos del INE (2019). Sin embargo, cuando las mujeres quieren acceder a créditos, tienen más barreras para presentar garantías porque suelen tener menos patrimonio propio y menos ingresos, lo que las relega de las posibilidades de acceder a préstamos.
Asimismo, señala el trabajo, que casi el 80% de las mujeres mayores de 20 años en Bolivia no acceden a créditos según la Autoridad del Sistema Financiero de Bolivia-INE (2020) y la industria de inversión de impacto de la región (que invierte para obtener rendimientos de impacto financiero y social) ha invertido sólo el 10% del capital en empresas dirigidas por mujeres durante el 2016 (LAVCA, ANDE, LGT Impact Ventures, 2016).
En ese sentido, la presentación de los estudios busca avanzar hacia la inclusión financiera con enfoque de género para el bienestar colectivo, a través de políticas públicas que incluyan, por ejemplo, un fondo de garantía para Microcrédito y Crédito Pyme; créditos para capital de inversión y operación, cubriendo la garantía de hasta el 50% de la operación para mujeres; y un fideicomiso para refinanciar iniciativas de mujeres empresarias y emprendedoras mediante productos financieros innovadores.
La obtención de recursos se podría realizar mediante el lanzamiento de un “Bono Social Género” en Bolivia.
Finalmente, los estudios develan la importancia de continuar el diálogo con las entidades nacionales para adecuar la normativa y reglamentos a los altos estándares de igualdad de la constitución política del Estado para avanzar aún más en la inclusión financiera de las mujeres.
El objetivo es avanzar hacia la consolidación de una agenda de inclusión financiera que permita la consolidación de políticas financieras con perspectiva de género.
Texto y foto: ONU Mujeres


