Ni la montaña más alta del mundo las detendrá. Las cholitas escaladoras trabajan por la reactivación turística en la ciudad de La Paz y de manera paralela iniciaron su preparación para escalar los 8.849 metros sobre el nivel del mar del Everest, la montaña más alta del planeta ubicada en el continente asiático.
La Asociación de Cholitas Escaladoras que se conformó el 2 de diciembre de 2015 estuvo inactiva un año y ocho meses, primero por los conflictos políticos de noviembre de 2019 y, segundo, por la pandemia. Ambos factores impidieron el desarrollo de sus actividades de guías de montaña a los turistas extranjeros que dejaron de venir a Bolivia y a La Paz.
“La pandemia nos ha perjudicado y desde 2019 cuando hubo conflictos del gobierno, del expresidente (Evo Morales), nos ha perjudicado mucho. Desde ahí se ha cortado nuestro trabajo”, dijo Elena Quispe, una de las fundadoras de esta asociación.
Ante esta situación, optaron por elaborar tejidos en lana de alpaca y comercializarlas en diferentes ferias artesanales. “Estamos dedicando a hacer artesanías para sobrevivir. Yo hago guantes de alpaca”, dijo Domitila Alaña, otra de las fundadoras de esta asociación.
En días pasados este grupo selecto de escaladoras participó en la inauguración de la sucursal de Infotur, en inmediaciones de la plaza del Estudiante, así como del festival Mallasa Rock, el 11 de julio, para promover el rappel (descenso en cuerda), caminatas, la exposición de artesanías, la venta de comida sana y la escalada en roca.
El próximo reto de las cholitas, dijeron, es escalar el monte Everest, que se encuentra a 8.849 metros de altitud, en la cordillera del Himallaya del continente asiático, y que marca la frontera entre China y Nepal.
Elena Quispe afirmó que cinco de las 15 integrantes de la asociación serán elegidas para este nuevo desafío y que se prevé ejecutar en 2023. Por ello, anunciaron que desde el próximo año, todas comenzarán su preparación, trotarán, escalarán y se alimentarán adecuadamente.
“Espero que podamos ir cinco cholitas. Vamos a ver quién está capacitada físicamente, ya que a las personas mayores les puede afectar la altura. Vamos a planificar”, agregó Quispe.
Para ellas, las polleras no son un impedimento para trepar las montañas. La vestimenta más bien promovió que se conviertan en un símbolo paceño y boliviano. “Con ellas estamos trabajando codo a codo porque son la imagen y emblema paceño”, remarcó Vera, a tiempo de anunciar que la agencia Municipal de Turismo tiene planificado realizar varias actividades con la Asociación de Cholitas Escaladoras.
Crédito foto y texto: AMN


